jueves 4 de septiembre de 2008

Semana Cinéfila: FUNNY GAMES U.S. de Michael Haneke


Remake de la misma película en la que el director Michael Haneke se limita a copiar plano por plano la versión original austriaca que el mismo dirigió hace diez años consiguiendo un notable éxito de crítica, pero que personalmente considero un festival de burradas mal rodado. Haneke es un autor de culto que tiene buenas ideas, casi todas ellas basadas en romper con lo establecido y pasarse por el forro a William Goldman y a otros referentes del guión cinematográfico. En los espectadores suele provocar reacciones extremas, y como ocurre en estos casos tiene una pequeña legión de fieles seguidores... lamentablemente yo no estoy entre ellos. Quien sabe, quizás esté ciego y sea incapaz de ver su genialidad.

Como comentaba más arriba, esta versión americana es exactamente lo mismo que la original, pero filmado con más medios, lo cual dota a la película de un aspecto más profesional. Por desgracia ahí se acaban las diferencias: Funny Games U.S. es una película tramposa cuya única intención es provocar al espectador mediante un argumento inexistente donde el hilo conductor son las barbaridades que cometen los protagonistas. Una especie de La Naranja Mecánica post-moderna de lo más pretenciosa que carece de fuerza y ritmo en la dirección, y que falla estrepitosamente en su mensaje y enfoque. Solo salvaría dos cosas: la brillante utilización de una música basada en contrastes (el caos frente al orden, tema principal de la película) y el buen trabajo de los actores: por un lado Tim Roth, Naomi Watts y el pequeño Devon Gearharty; por otro Michael Pitt (rey indiscutible de la función) y Brady Corbet; todos están muy correctos.

Pero estos aciertos no dejan de ser anecdóticos al integrarse dentro de una película que para conseguir esa mencionada provocación, manipula constante y torpemente al espectador. Pero lo peor es el clímax final, momento en que tiene lugar un sorprendente ejercicio de cine dentro del cine, un mensaje que el espectador recibe alto y claro: ha perdido el tiempo, puesto que si el conflicto planteado no tiene solución ni nunca la había tenido (como se intuye desde el principio), entonces ni hay conflicto, ni hay película: solo un experimento fallido y aburrido, que se sitúa incluso por debajo de la versión original al carecer de su valentía.

3 comentarios:

Andrew Zimmerman dijo...

A mi la primera versión me parece curiosa y arriesgada. Me trasgrede, me deja mal cuerpo. No se todavía si es buen cine, pero no deja lugar a la indiferencia. Tiene alguna escena discutible (la del mando a distancia) y esa interacción de uno de los protagonistas con el público que fue tan criticada.

Por lo visto esta versión yanqui está calcada fotograma a fotograma. No le encuentro el sentido. Supongo que Haneke estaba falto de efectivos.

MAM dijo...

Yo empece a ver esta y la verdad es que a mitad de pelicula la quite, pues me parecia aburrida y una mala imitacion de la Naranja Mecanica. De modo que gracias por ahorrarme otra hora insatisfactoria, que no estamos para perder el tiempo!!xD

Fox dijo...

Andrew:
Lo mismo digo, la original me afecta. Pero no la considero una buena película... un experimento interesante quizás sí.

Mam:
Hiciste bien. Tu deja de ver peliculas y ponte con el proyecto.

FOXXXXXXXXXXXX

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