jueves 4 de septiembre de 2008

Semana Cinéfila: LOS CRONOCRÍMENES de Nacho Vigalondo


Hace tiempo leí una entrevista a Nacho Vigalondo donde hablaba de Regreso al Futuro II, película que le encantaba y consideraba referencia dentro del cine de viajes en el tiempo. Con esa afirmación ya me ganó: ver como una celebridad (lo es, al menos dentro de mi mundo personal) habla maravillas de una de mis películas favoritas (ya desde mi infancia) y posiblemente la que mejor ha sabido plasmar en celuloide las posibilidades del viaje en el tiempo, me llegó al alma. Sobre todo teniendo en cuenta que la saga Regreso al Futuro siempre se ha considerado "menor" en comparación con otros grandes clásicos, además de injustamente infravalorada.

Por lo tanto no es extraño que su opera prima como director, Los Cronocrímenes, tenga mucho de Regreso al Futuro II. Conserva esa capacidad de sorpresa y ese juego cinematográfico que permite revisitar una y otra vez (desde diferentes puntos de vista) una escena que se sitúa dentro de un marco temporal determinado. De la misma forma, el planteamiento de ambas películas es similar, ya que el objetivo es preservar la verdadera linea temporal y evitar que todo se vaya al carajo, con lo cual en la película de Vigalondo, el entrañable y sencillo protagonista (un Karra Elejalde que cumple a la perfección), se ve obligado a convertirse en un Doctor Who a la española que se las tendrá que ingeniar para que los acontecimientos se desarrollen de la forma correcta, poniendo punto y final al círculo vicioso en que se vio atrapado.

Los únicos defectos que encuentro a Los Cronocrímenes, son propios de las limitaciones inherentes de una historia con estas características (que puede llegar a fatigar algo al espectador con tanta vuelta de tuerca) y la sensación de estar ante un cortometraje de hora y media de duración (la realización es poco llamativa y a la puesta en escena le faltan varios enteros), son problemas que en ningún caso son derivados de la incompetencia del equipo de realización, sino más bien de las carencias económicas de una producción humilde. Sin embargo estas limitaciones la convierten en una cinta aun más meritoria y con un encanto especial, pues en el arte, las limitaciones suelen intensificar la creatividad de los autores.

De seguir así Nacho Vigalondo se revelará como uno de los salvadores del cine español, así de claro y rotundo lo digo, es el principal representante del tipo de autor por el que hay que apostar; porque lo que ha logrado este hombre con un presupuesto irrisorio, es cuando menos digno de elogios. Una vergüenza que esta cinta contase con una distribución limitada y se estrenase con un exagerado retraso. Luego resulta que bazofias patrias como La Caja Kovak (de Daniel Monzón, nuestro Uwe Boll particular) cuentan con una distribución y campaña publicitaria a la altura. De risa, vamos. Imaginemos lo que este señor podría conseguir con el presupuesto de un Amenabar o la financiación de una gran productora...

2 comentarios:

Chacal dijo...

No, lo peor será cuando el remake patrocinado por Tom Cruise se estrene y la vea todo el mundo. Sólo unos pocos (entre los que me incluyo) podrán valorar con la buenísima obra original.

Fox dijo...

Chacal:
Hombre, a menos servirá para que la original se de a conocer un poquito más. Seguro que sacarán alguna edición en DVD aprovechando el tiron del remake.

FOXXXXXXXXXXX

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