Ultimate Spider-Man 111 a 117 La Conversación y La Muerte de un Duende
Comenzamos con el Ultimate Spider-Man 111, que destaca por tratarse de un remake de una de las mejores historias de Spider-Man. Por supuesto estoy hablando de La Conversación de J. M. Stranczinsky, una obra que en poco más de 20 páginas rozaba el calificativo de obra maestra, no solo por lo que representaba tras 40 años de historia del personaje, sino por los profundos e inteligentes diálogos cargados de emoción y cotidiandad, que daban lugar a una historia sencilla y creible pero sorprendente desde la primera hasta la última página. Consciente de que superar la historia original era practicamente imposible, Brian Michael Bendis se limita a escribir un guión autoreferencial, ligerito y apenas interesante donde resume gran parte de lo acontecido a lo largo de la colección para aquellos que se quisieran subir al carro aprovechando el abandono del dibujante Mark Bagley, que en este número cede el testigo a Stuart Immomen, del que hablaré más adelante.
Tras este epílogo de la etapa de Mark Bagley, (o prólogo de la de Immomen según se mire), comienza un nuevo arco argumental titulado "La Muerte de un Duende", nombre más explícito imposible. Se trata del inicio de una nueva etapa de Ultimate Spider-Man, una serie consolidada donde, por si algún despistado aun no se ha enterado, se trata de recuperar a ese lanzarredes adolescente visto en el Amazing Spider-Man de Lee y Ditko; adaptándolo a los tiempos actuales y dirigiéndolo a un público juvenil, pero siempre manteniendo su esencia. Personalmente creo que Bendis, le ha cogido el pulso a la colección desde el mismísimo número uno, manteniendo siempre unos mínimos de calidad dignos de elogio. Sin embargo, este no es uno de los mejores arcos argumentales, lo cual no quiere decir que no resulte entretenido o tenga algunos puntos de interés.En planteamiento inicial se inspira vagamente en aquellos números de mediados/finales de los años 90 en los que un Norman Osborn reformado intenta hacerle la vida imposible al pobre Peter Parker desde las sombras. En este caso Bendis arranca de una forma un tanto seca y lenta (tal y como nos tiene acostumbrado el popular guionista en casi todos sus trabajos), siguiendo la estructura de la mayor parte de los arcos argumentales de Ultimate Spider-Man: una primera parte (el inicio) donde Bendis se toma su tiempo en mostrarnos todas las cartas en juego; una segunda (el desarrollo) donde se inicia y desarrolla el conflicto; y finalmente la tercera y última parte, donde nos encontramos con un giro en los acontecimientos y el desenlace de la trama.
A lo largo de esta historia, Bendis deja caer una serie de pistas y guiños mientras desarrolla la historia sin que en ningún momento consiga sorprender o aportar algo nuevo a lo ya visto en la colección meses atrás: un problema bastante lógico teniendo en cuenta que lleva 8 años seguidos al frente de la serie y obviamente cada vez le resultará más dificil crear situaciones novedosas. Por lo tanto, esta vez los aspectos más interesantes son las apariciones de Carol Danvers como sustituta provisional de Nick Furia, y un tal doctor Milles Warren al que por fin vemos el rostro después de que Tia May hablase de el en alguna ocasión.
La historia finaliza de una forma un tanto apresurada y decepcionante... Lo cual era de esperar, pues Bendis sigue sin estar a la altura cuando se trata de escribir acerca de los Duendes y el legado de los Osborn. Lo cierto es que la versión definitiva de El Duende Verde siempre me ha parecido, con diferencia, la más fallida e inadecuada de toda la colección (lo cual es una señal de lo redondo del personaje original creado por Lee, Ditko y Romita). Nunca me ha transmitido la sensación de amenaza constante en la sombra o de supervillano terrorífico e implacable: hasta el momento Kingpin y Octopus han cumplido mucho mejor ambas facetas. Teniendo en cuenta esto, resulta contradictorio y molesto el hecho de que Bendis se empeñe en subrayar una y otra vez la importancia de Norman en la génesis de Spider-Man... que sí, que pudo ser una buena idea hacer que el héroe y su némesis tengan un origen común, pero ya es hora de reconocer que más allá de eso el tema nunca se ha tratado correctamente y siempre ha resultado muy convencional. Es por ello que la supuesta muerte de Norman y Harry (muertes que, por cierto, no se traga ni el más ingenuo), me tranquilizan a medio plazo, ya que es probable que no volvamos a verlos hasta dentro de una larga temporada.
Como os decía más arriba, la parte gráfica corre a cargo de un Stuart Immomen de notable alto con algunas viñetas de matrícula de honor. Immomen no es precisamente un autor comercial, de hecho su trabajo resulta bastante menos llamativo, espectacular y superheroico que el de su antecesor, Mark Bagley... digamos que su estilo está lejos de lo que podríamos denominar el estilo Marvel tradicional. Sin embargo técnicamente se encuentra un par de peldaños por encima gracias a su gran personalidad e inmenso talento, sobre todo a la hora de adaptarse al estilo de cada colección o al modificar el grafismo dependiendo del tono que la historia necesita... Ya vimos su vena más detallista en esa preciosa obra llamada Superman: Identidad Secreta, y en la divertida Nextwave conocimos al Stuart Immomen más expresivo, anguloso y cartoon. Estos primeros números de Ultimate Spider-Man se encuentran en un punto medio entre ambos estilos, si bien resulta algo más tosco e indefinido, posiblemente debido a unos plazos de entrega que tendrá que cumplir a rajatabla (máxime cuando la periodicidad de la serie ha pasado de 18 a 12 números anuales). Sin embargo teniendo en cuenta esta limitación, sus cualidades como narrador son irreprochables, al igual que el conjunto de su trabajo gráfico en esta colección: fondos detallados, expresividad, dinamismo, variedad. Por su parte, la tinta corre a cargo de un correcto Wade Von Grawbadger (aunque a veces no parece entender muy bien los lápices de Immomen), mientras que el color Justin Ponsor (excelente cuando trabajaba con Bagley) no se adapta demasiado bien al dibujo y se empeña en meter algunas texturas que no vienen a cuento... Pero es de esperar que en próximos números depure el resultado.
A pesar de que este arco se encuentre entre los más flojos de la colección, Ultimate Spider-Man es una serie a la que se le puede reprochar poca cosa. Su unica pretensión es reinterpretar el mito de Spider-Man y adaptarlo al público actual mateniendo su esencia y buenas cotas de entretenimiento directo, algo que los autores responsables de la serie han conseguido desde el primer número... Fuera prejuicios y digamos las cosas claramente: el Ultimate Spider-Man, es al fin y al cabo, el Spiderman de toda la vida, pues tiene más de Lee, Ditko y Romita que cualquier tebeo arácnido escrito desde 1987 (fecha en que se publicó en Annual 21, cuando Peter y Mary Jane se casarón). Es nuestro Spidey, aquel con el que nos identificabamos y al que considerabamos un hermano que crecía a nuestro lado permitiendonos ser testigos de su proceso de maduración. La única diferencia es que ahora nosotros somos el hermano mayor, y al contemplar la ingenuidad de sus aventuras superheroicas en contraposición a una vida adolescente que nos resulta muy familiar, no podemos evitar esbozar una sonrisa complice.

6 comentarios:
A mi también me parecieron excesivamente apresuradas las formas en las que se carga a los Duendes al final de la citada saga. No puede dar tanta importancia a unos personajes a los que elimina en dos viñetas (si llega) de manera tan decepcionante (y tan abierta, que ya sabemos como es Marvel y nadie está muerto para siempre)
Me ha gustado el artículo!!
Soy un spideymaniaco.. siempre ha sido mi héroe preferido, supongo que a media blogosfera le sucederá lo mismo.
Con Spiderman me pasa algo muy extraño, una sensación de tratarlo como si fuera un colega al que de vez en cuando veo, pues algo así, no se si me entienden.
He leído miles de páginas y páginas del trepamuros. Tengo casi toda la colección de forum y bien orgulloso que estoy de ello. Fue el primer comic que leí gracias a un suplemento que venía con el ABC, el "gente menuda" o algo así. Y hasta hoy.
El Ultimate me parece cojonudo. Directo y efectivo. Tampoco hay que pedirle mucho más. Bendis se maneja con soltura. No he leído nada con Immomen, pero desde la distancia no me convence este dibujante para esta colección. No se. Suena para relevarlo David Lafuente... ¿sabéis si hay algo de cierto en eso?
más de acuerdo no podía estar contigo, y es que se resume en esa frase "el spiderman de toda la vida" pero sin acabar de serlo, ya que sorprende, divierte y emociona :)
Chacal: Si te fijas los Osborn no tienen presencia en la serie pasados los primeros 10 números. Así que a mi me toca las narices que Bendis intente dotarles de interés de forma tan artificial, y pretender darles una muerte "gloriosa" cuando en realidad, más convencional y estúpida no podía ser.
Andrew:
David LaFuente se ocupa del anual de este año de Ultimate Spiderman. Immomen seguirá por el momento indefinidamente.
Conner:
Pues sí. Aunque a mi no me sorprende, son muchos años leyendo al personaje, pero si que divierte y emociona.
FOXXXXXXXXXXXXX
Y por cierto, a partir de ahora, estas reseñas las podremos ver en Bajo la Máscara, una por cada nuevo arco argumental.
Colecciono Ultimate Spiderman desde el numero 1, y es una del as series que mas me gustan, y bueno solo decir que para Stuart Immonen parece uno de los mejores dibujantes del momento, (y es uno de mis favoritos, por no decir mi favorito) y adoro el Superman Identedidad Secreta (me parece uno de los mejores comics de superman, por no decir el mejor) y el estilo "catoon" que ha desarrollado a partir de nextwave y sus primeras apariciones en el universo Ultimate me apasiona, y sinceramente me jodería muchisimo que dejase la colección...
Saludos cordiales
Pus a mí no me acaba de convencer Immonen (demasiado anguloso para mi gusto). Echo de menos a Bagley, sniff...
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