ARRUGAS, de Paco Roca
Hace unas cuantas semanas que me leí el Arrugas de Paco Roca, obra altamente recomendada por todo el mundo que sin embargo no terminaba de captar mi atención. En las pasadas Jornadas del Cómic de Avilés, tras acudir a la conferencia del autor, inalmente me decidí a comprar el álbum editado por Astiberri. Que estupidez no haberme hecho antes con el. Fue llegar a casa, tumbarme en la cama y abrir la primera página para quedarme totalmente atrapado en la historia de Emilio y su lucha contra esa terrorífica enfermedad que es el alzheimer. Me enamoré de sus dibujos, sin alardes pero absolutamente perfectos; de la historia, sencilla y tan directa como un puñetazo en la boca del estómago, pero sin dramatismos innecesarios y sin renunciar a los momentos divertidos (es curioso como Paco Roca se ríe de la vejez desde una posición de total respeto y admiración hacia nuestros mayores). Pero desde un punto de vista más técnico sorprende la enorme cantidad de recursos narrativos e ideas visuales que inundan una obra que a simple vista no parece muy revolucionaria.
Pasados cuarenta minutos ya me había terminado Arrugas y tenía esa sensación agridulce que siempre aparece tras ver una película tan emocionante, o leer una novela tan fascinante que te da pena haber terminado. Después reflexionas y sientes que algo te ha cambiado por dentro, que el autor se ha metido en tu cabeza y te ha hecho pensar indirectamente sobre tantas cosas, que aun no has sido capaz de asimiladas del todo. Arrugas es una obra redonda y asequible que carece de fisuras y que transmite una serie de emociones que cualquier otro medio no podría ofrecer, es por lo tanto, puro cómic y una obra imprescindible que debería leer todo el mundo, incluso aquellos que no se hayan abierto un tebeo en su vida.
3 comentarios:
Yo conseguí que se lo leyeran mis viejos... y se emocionaron!!
Suscribo tu texto palabra por palabra. Con todo, no me extrañaría que le buscaran para hacer una película, porque la historia es extraordinaria.
Yo tuve la suerte de estrecharle la mano (que no es poco) en el último Salón de Barna, al día después de ganar el premio. Un tío amabilísimo Paco, y además me hizo un dibujo cohonúo.
Eso sí, el cómic ya lo había leído el día antes, y nada de ésto influyó en mi opinión: Es simplemente perfecto.
Es genial. El tebeo perfecto para regalar a una persona y que de inmediato le cambie su visión de los comics...
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